Inicio Complemento Principal 1 El sector minero se ve afectado por el monopolio de explosivos

El sector minero se ve afectado por el monopolio de explosivos

Una sola empresa, mayoritariamente estatal, tiene problemas para cubrir el aumento de la demanda. No se otorgan permisos para nuevas fábricas.

Desde hace dos o tres años se viene produciendo una expansión en el sector minero ecuatoriano. Por un lado, existe un importante crecimiento de la pequeña minería, en lugares como Ponce Enríquez, Zaruma y Portovelo. Por otro lado, desde 2019 iniciaron las operaciones de dos a gran escala en Zamora Chinchipe: Fruta del Norte y Mirador.

Eso significa un aumento en la demanda de insumos, como los explosivos. Sin embargo, Explocen S.A, que es la única fábrica de ese producto en el país y que acapara casi todo el mercado, viene experimentando problemas de producción y un persistente conflicto laboral.

Detrás del beneficio

El resultado es que esa empresa, con 60% de propiedad del Seguro Social de las Fuerzas Armadas (Issfa) y 40% de la compañía estadounidense Austin Powder, se está quedando cada vez más corta para cumplir los compromisos con sus clientes.

Andrés Ycaza, abogado y vocero de la Cámara de Minería, explicó que, en número redondos: “si antes se necesitaba 1.000 explosivos al día, la demanda actual exige 1.300 y 1.400. En el mediano plazo, si todo sale bien, esas exigencias se multiplicarán, porque tendríamos más proyectos en operación, como Loma Larga, Cangrejos, Cascabel, La Plata. Ruta de Cobre”.

En otras palabras, los problemas ya son graves ahora, pero se maximizará cuando se necesiten de tres a cuatro veces más explosivos. Hasta 2019, todo se solucionaba con la importación de cantidades marginales y toda la producción de Explocen.

Conflictos con trabajadores

Hace más de cinco meses, el 13 de julio de 2020, estalló una huelga de un importante grupo de empleados de Explocen. El detonante fueron los despidos, en medio de la pandemia, bajo la figura de fuerza mayor. Ese conflicto, que todavía no se soluciona, ha afectado sensiblemente las operaciones y, aunque se siguen despachando productos, se ha incumplido, en varias ocasiones, con los pedidos dentro del contrato de provisión con Lundin Gold, concesionaria de la mina Fruta del Norte.

Detrás de la toma de instalaciones de la fábrica, que está ubicada en Laso, se encuentra el Movimiento Indígena Campesino (MIC), de Cotopaxi.

En una carta del 2 de agosto de 2020, el presidente ejecutivo de Lundin Gold y Aurelian Ecuador S.A., Ron Hochstein, pidió al presidente de la República, Lenín Moreno, que se tomen las medidas necesarias para que se solucione el conflicto laboral y se facilite que otros proveedores pueden abastecer de mejor manera al sector.

Dos años sin permisos

Las Fuerzas Armadas, a través del Comando Conjunto, es el ente rector de los explosivos. Desde hace dos años no han tramitado ni siquiera han emitido observaciones sobre los pedidos de dos empresas que buscan establecer fábricas en el país.

La ecuatoriana Tecnovoladura S.A, en conjunto con la compañía peruana Farmesa, ya tiene montado un campamento industrial en Daule, pero su solicitud de operación no avanza, solo tiene autorización para importar pequeñas cantidades. Por el otro lado, la empresa asiática Auxin Norbenco S.A, que ganó la licitación internacional para ser proveedor del proyecto Mirador, tampoco ha tenido resultados sobre sus gestiones.

“Se dan las vueltas, no les contestan, les hacen inspección, pero no les entregan el informe. Se tiene que tramitar los permisos o por lo menos emitir observaciones, pero lo que ha habido son dos años de silencio”, acotó Ycaza.

Roberto Miranda, ingeniero en Minas y Petróleos, comentó que hay un evidente conflicto de intereses en las Fuerzas Armadas, debido a que son controlados y controladores. Pero desde el Comando Conjunto solo se ha dicho que se hará todo lo que esté a su alcance para cumplir con los clientes.

Fuente:EW/Lahora


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