Inicio Destacados Protestas contra el racismo visibilizan la desigualdad en EE.UU.

Protestas contra el racismo visibilizan la desigualdad en EE.UU.

vorzopulli

Una veintena de relatores de las Naciones Unidas denuncian un “racismo sistémico” en el país norteamericano que evoca el antiguo “régimen de los linchamientos”. Cuestionan la impunidad de los asesinatos de afrodescendientes.

El actor y director afroamericano Morgan Freeman manifestó en una entrevista en 2005 su desdén por la conmemoración del tradicional Mes de la Historia Negra, en octubre, al afirmar que la “historia negra es la historia de Estados Unidos”. Entonces sentenció que para terminar con el racismo la clave es dejar de hablar de ello.

Pero desde hace dos semanas ha sido imposible no referirse a la discriminación racial en el país norteamericano, aún a pesar del drama que viven por los miles de muertos debido al nuevo coronavirus covid-19. La razón es ampliamente conocida: la muerte de George Floyd en Minneapolis, en el estado de Minnesota.

A comienzos de la semana pasada, el 25 de mayo, los momentos de sufrimiento del hombre afroamericano, de 46 años, quedaron grabados en el imaginario colectivo, cuando indefenso agoniza mientras el oficial de Policía Derek Chauvin permanecía arrodillado sobre su cuello hasta asfixiarlo.

Las imágenes captadas por una cámara de celular fueron reproducidas millones de veces en internet. Su muerte desató la ira nacional y protestas, tanto pacíficas como violentas. Las últimas palabras de Floyd, “No puedo respirar”, se convirtieron en el grito de protesta de las decenas de miles de personas que se tomaron las calles para exigir justicia y que se ponga fin a la brutalidad policial en contra de los afroamericanos.

Esta ola de protestas es solo la más reciente de gran cantidad de movilizaciones de la historia reciente norteamericana, que buscan reivindicar los derechos civiles de los afroamericanos, además de condenar los crímenes y abusos cometidos por parte de las autoridades blancas contra los afrodescendientes en Estados Unidos y que, casi siempre, quedan impunes.

Las protestas solo son la muestra más visible del hartazgo por la desigualdad social que juega en contra de los afrodescendientes en Estados Unidos, de acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas.

A este criterio se sumaron ayer más de una veintena de relatores especializados en Derechos Humanos de Naciones Unidas, que denunciaron la existencia de un “racismo sistémico” en Estados Unidos que, combinado con un exceso de fuerza en la actuación policial, ha generado en el país un entorno propio del antiguo “régimen de los linchamientos” a la población negra durante la primera mitad del siglo XX.

Los expertos de la ONU perciben “una reciente avalancha de asesinatos” contra la población afroamericana caracterizados por su “impunidad”, “particular desprecio o depravación a la vida humana, y el uso de espacios públicos para ejercer control, todos ellos características de los linchamientos”.

Así las cosas y dado “el historial de impunidad de violencia racial, los ciudadanos negros de Estados Unidos tienen motivo para temer por sus vidas”, según los relatores de las Naciones Unidas. Ellos enlazan directamente los orígenes del sistema policial estadounidense con las antiguas “patrullas de esclavistas”; un legado de “terror racial que permanece evidente en las actitudes policiales de hoy en día”, apuntan. (I)

Minneapolis prohíbe la estrangulación

El Ayuntamiento de Minneapolis votó a favor de una reforma inmediata en su departamento de Policía, incluida la prohibición de estrangulamientos policiales y exigir que los agentes intervengan cada vez que vean un uso no autorizado de la fuerza.

El Ayuntamiento celebró una reunión de emergencia este viernes y decidió por unanimidad las nuevas reglas. El acuerdo aún debe ser aprobado por un juez.

“La justicia para George (Floyd) requiere más que la rendición de cuentas por el hombre que lo mató: exige la rendición de cuentas del liderazgo electo a reformas estructurales profundas”, dijo el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, después de la votación.

El acuerdo requeriría que cualquier oficial, independientemente de su mandato o rango, comunique por radio o por teléfono a su comandante o sus superiores desde la escena el uso de fuerza no autorizada. Del mismo modo, cualquier oficial que vea a otro oficial cometer un uso no autorizado de la fuerza, incluido cualquier estrangulamiento o restricción del cuello, debe intentar intervenir verbalmente e incluso físicamente. Si no lo hacen, estarían sujetos a una disciplina tan severa como si ellos mismos hubieran usado la fuerza prohibida.

Fuente:EW/eltelegrafo


Dejar un comentario

Por favor escriba su comentario
Por favor escriba su Nombre aquí